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domingo, 19 de febrero de 2017

Se sentó en el sofá a contemplar cómo moría.

     Se sentó en el sofá a contemplar cómo moría.
     El gato no se interesó por él. Fue dando pasitos hacia Aaron y saltó a su regazo. Ronroneó. Tenía el ojo blanco cerrado y parecía que estuviera guiñando con el negro. Aaron le acarició el lomo flaco.
     De repente vio a su padre sentado junto a ella igual que el dia en que pasó la prueba de acceso en la Academia de Policía, en un banco junto al césped despues de dar un largo paseo.
     "¿Dónde? ¿En el bosque? ¿En el parque? ¿Junto al Rin? ¿Estaba nerviosa? ¿Me demostró él lo orgulloso que se sentía? ¿Y mi madre? ¿Fingió que se alegraba por mí?
     Recordó las palabras de él: "Antes de despegar hacia Mogadiscio le oculté algo a Wegener; si no, no me habrían permitido participar en la operación...

viernes, 20 de enero de 2017

Entre las escarpadas cúspides de los tejados...


  Entre las escarpadas cúspides de los tejados, los truenos lejanos retumban en los cielos grises como cañonazos de las grandes y antiguas guerras polacas de antaño. Cobijándose de la tormenta en la entrada de la iglesia, se queda mirando la boina azul hasta verla desaparecer tras una esquina.

La iglesia está vacía y el altar mayor se ve muy lejos. Discretamente y sin que nadie lo vea, se santigua antes de retirarse a un pasillo lateral y refugiarse en un banco estrecho. Allí donde un rayo de luz calienta la tela marrón rojiza descolorida del estrecho cohín, se pasa un largo rato arrodillado a modo de inane penitencia y añoranza, tocando la madera oscura con la frente, intentando no pensar en nada, o mejor dicho, no sentir nada.

martes, 17 de enero de 2017

-Tengo muchísimos trajes -insistió el famoso futbolista-,



  -Tengo muchísimos trajes -insistió el famoso futbolista-, y sería un placer para mí poderte regalar alguno. Habíamos compartido el mismo banco en la escuela, y tú me dejabas copiar. Al fin y al cabo, ¿qué significa para mí un traje? ¿Dónde quieres que te lo envíe?
  -No puedes hacerlo-contestó Andreas-, simplemente por el hecho de que no tengo domicilio. Has de saber que desde hace algún tiempo vivo bajo los puentes del Sena.
  -En este caso - dijo el futbolista Kaniak- te alquilaré una habitación, aunque solo sea con el fin de poderte enviar allí uno de mis trajes. ¡Vámos!
  Concluida la comida, el futbolista Kaniak alquiló una habitación, que costaba veinticinco francos por día, y se encontraba cerca de esa magnífica iglesia de París conocida por el nombre de Madeleine

domingo, 3 de julio de 2016

El rey se recostó en su sitial...

El rey se recostó en su sitial, un amplio sillón de madera sobre el que se habían labrado las armas de Castilla, y todos hicimos lo mismo a lo largo de bancos de madera con bajos respaldos. En aquella época todavía solía comerse así, y aunque algunos nobles comían sentados, a la manera musulmana, la mayoría lo hacía recostada sobre uno de sus flancos, apoyada en mullidos cojines.

sábado, 4 de junio de 2016

Al lado mismo de la ermita estaba la casa de los hermanos.


Al lado mismo de la ermita estaba la casa de los hermanos. Si se podía llamar casa a una cabaña construida de tierra apisonada y cubierta de ramas. Cinco o seis personas bastaban para llenarla. La luz entraba escasamente por una estrecha abertura hecha en la pared. El suelo era roca desnuda. Por todo mobiliario, un banco de piedra y una gran cruz de nogal negra, que colgaba de la pared. En una esquina, una piedras grandes hacían de hogar. La cabaña era a la vez cocina, refectorio y lugar de reunión. Pero los hermanos no dormian allí. Sus celdas se encontraban...