martes, 17 de enero de 2017

-Tengo muchísimos trajes -insistió el famoso futbolista-,



  -Tengo muchísimos trajes -insistió el famoso futbolista-, y sería un placer para mí poderte regalar alguno. Habíamos compartido el mismo banco en la escuela, y tú me dejabas copiar. Al fin y al cabo, ¿qué significa para mí un traje? ¿Dónde quieres que te lo envíe?
  -No puedes hacerlo-contestó Andreas-, simplemente por el hecho de que no tengo domicilio. Has de saber que desde hace algún tiempo vivo bajo los puentes del Sena.
  -En este caso - dijo el futbolista Kaniak- te alquilaré una habitación, aunque solo sea con el fin de poderte enviar allí uno de mis trajes. ¡Vámos!
  Concluida la comida, el futbolista Kaniak alquiló una habitación, que costaba veinticinco francos por día, y se encontraba cerca de esa magnífica iglesia de París conocida por el nombre de Madeleine