domingo, 29 de enero de 2017

El blanco rectángulo de la plaza fue atravesado...


  El blanco rectángulo de la plaza fue atravesado por un grupo de individuos. M. Andesman no veía más que una parte de aquel rectángulo. No tuvo tantas ganas de verlo como para llegar por ello a levantarse y dar los diez pasos que le separaban de la torrentera desde la que hubiera podido verlo, y ver, también, detrás de la hilera de bancos verdes, aún vacíos a causa del calor, el auto negro de Valérie.
  Se oyó un bailable.
  Luego cesó.