sábado, 2 de julio de 2016

Dentro de la iglesia el aire estaba caliente y pútrido...





Dentro de la iglesia el aire estaba caliente y pútrido y lleno de moscas. Connor procuró no respirarlo demasiado y no dejar que entrara en su cabeza demasiado de lo que veía mientras fotografiaba los cuerpos. Se hallaban amontonados entre los bancos, en el pasillo central y a lo largo de las paredes que estaban teñidas de sangre y llenas de agujeros de bala.