lunes, 9 de mayo de 2016

Un banco repintado de Ikea ...


Un banco repintado de Ikea es lo único que he aportado a la decoración. Me he resistido siempre a comprar chismes endebles, frágiles y, sobre todo, efímero. Quizá para darle algún sentido, lo teñí de color marfil, acorté las patas, añadí unos cojines africanos de piel de antílope que me trajeron Javier y Mila de Namibia y lo puse en el recibidor para depositar los abrigos y los bolsos. Ha resultado muy util y, además, ha perdido su referencia original. Nadie diría qaue es idéntico al resto de los bancos instalados a la entrada de las casas que conozco, comprados todos ellos en la misma tienda.