martes, 26 de abril de 2016

Se me paró el corazón. La sala del museo adonde nos dirigíamos...




   Se me paró el corazón. La sala del museo adonde nos dirigíamos estaba al girar el pasillo.
   -Estamos ya- me dijo.
   -Es raro estar aquí.
   -Es interesante.
   Se sentó en uno de los bancos y exhaló fuerte reconociendo su cansancio.
   -Este es su lugar -dijo entonces pausadamente, con voz profunda-. El cuadro que venimos buscando está aquí.
   -Cómo quiere que esté tranquila si me lo dice así de golpe.
   -Y cómo quiere que se lo diga. No es la cripta del Santo Grial.
   Clavó entonces en mis ojos una mirada arrogante.
   -Teresa...
   Sostuve su mirada cuando se iba haciendo más paternal.
   -...la he traído hasta aquí porque posiblemente este sea el lugar que tanto ha buscado estos meses. La respuesta a quién fue esa mujer o a quién es usted.