lunes, 14 de marzo de 2016

Teresa había ido despojando su alcoba de mobiliario...



   Teresa había ido despojando su alcoba de mobiliario y adornos, dejando sólo la figura de san José que se había traído consigo de la Encarnación; y había logrado desprenderse, incluso, de la cama como un catafalco que ocupaba el centro de la pieza, habia pergeñado, con cuatro tablas lisas que había asentado sobre dos bancos un tando desiguales, colocando después sobre ella un colchón lleno de bodoques que, por lo flaco, más bien parecía colcha. Y había dejado desnudas de pinturas las paredes, de la que ya sólo colgaba un tosco crucifijo, hecho con dos palitroques sin labrar.