domingo, 14 de junio de 2015

Echó un vistazo a sus compañeros...


Echó un vistazo a sus compañeros que estaban sentados en sus voluminosos trajes de salto en el escaso banco adosado a estribor del avión. Con la puerta abierta permanentemente, el ruido era excesivo para conversar, y en todo caso, a la mayoría de los paracaidistas les gustaba prepararse intimamente, encontrando así el estado de ánimo óptimo para saltar.