sábado, 27 de septiembre de 2014

Había refrescado...



Había refrescado y sólo las mujeres más valientes y solitarias se sentaban a conversar en los bancos. Bárbara reconoció a la esposa de uno de los amigos de Sandy y la saludó con un movimiento de la cabeza, pero siguió adelante en la dirección al zoo situado en la parte de atrás del parque; quería estar sola.