sábado, 27 de diciembre de 2014

...Podría acordarme de cómo estaba sentado una vez en un banco...





En este mismo momento, por ejemplo, podría acordarme de cómo estaba una vez sentado en un banco.  Era de noche y a la orilla de un rio; en verano. En una noche así acostumbro a encoger las piernas y rodearlas con los brazos. Había apoyado la cabeza en el respaldo de madera y miraba las montañas…

                 Obras completas. Franz Kafka.







miércoles, 12 de noviembre de 2014

Quiero traer el ferrocarril a Holden´s Crossing






Quiero traer el ferrocarril a Holden´s Crossing, así tal vez algún día este pueblo se convierta en una ciudad- le dijo una mañana a Rob J. mientras saboreaba un puro majestuoso sentando en el banco del porche de la tienda de Hasking-. Y deseo fervientemente ser elegido para el congreso de Estados Unidos. No voy a conseguir el ferrocarril quedándome en Sprinfield.

                                             Chamán.  Noah Gordon

sábado, 1 de noviembre de 2014

-Ven, vamos a sentarnos un poco aquí dentro.



-Ven, vamos a sentarnos un poco aquí dentro.- Subió con ella las gradas.

El interior del templo estaba frío y oscuro, sólo el ornamentado altar cubierto de pan de oro aparecía iluminado. En los bancos en penumbra unas figuras borrosas permanecían sentadas con los hombros encorvados, algunas de ellas murmurando oraciones. Harry acompañó a Barbara a un banco vacío. Había lágrimas en sus mejillas. Barbara se quitó las gafas y se sacó un panuelo del bolsillo.


                                                                                           Invierno en Madrid.
                                                                                             Sansom C.J.

domingo, 26 de octubre de 2014

BARBERÍAS DE FEZ.



¡Rabat, Casablanca, Tánger,
Alhucemas, Marraquesh...!
Pero mis pasos se pierden
por la Medina de Fez.

Es un banco chiquitito
-¿cómo era?, ¿cómo es?-
pone cara de cordero
un poeta malagués.

-Coja la navaja, hermano,
y esta barba afeíteme.
La llevo de siete días:
lo que sueño con usted.

La vacía del Quijote
relumbra en un ajimez.
Y el espejo ¿no es de Alicia?
¡Oh, sí, que se ve a través!

Sale el caballero altivo
y sorbe un vaso de té.
Cristales, curtidos, bronces.
¿Puedo contarlo otra vez?

                                                                      Apulejo Soto Pajares.

domingo, 19 de octubre de 2014

... NO EL ÁRBOL.




... No el árbol
no el banco del parque.
Quiero ser el pájaro del árbol
y la pareja del banco.



                                                                                                 Historia de Gloria
                                                                                                Amor, Humor y Desamor.
                                                                                                Gloria Fuertes.

martes, 7 de octubre de 2014

Mi Madrid Viejo


... La sombra de alguna acacia
cae sobre bancos desiertos,
que sueñan juegos de niños
junto a un reposo de viejos
sin que nadie se detenga
a dialogar con ellos
la historia triste y romántica
de un ayer llenos de sueños...

                                                  URIEL.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Había refrescado...



Había refrescado y sólo las mujeres más valientes y solitarias se sentaban a conversar en los bancos. Bárbara reconoció a la esposa de uno de los amigos de Sandy y la saludó con un movimiento de la cabeza, pero siguió adelante en la dirección al zoo situado en la parte de atrás del parque; quería estar sola.

lunes, 22 de septiembre de 2014

ORACIONES GRAMATICALES.




Yo tengo esperanza.
El perro tiene hambre.
El banco del jardín respira mal.
La niña se peina.
La vaca se lame.
Las cosas me miran,
es peor si me hablan.
En el suburbio hay flores maleantes.
Las macetas son botes,
los hombres son tigres,
los niños son viejos,
los gatos se comen,
las mondas también.
Los huérfanos huelen a madre.
Los pobres a humo.
Los ricos a brea.


                                                                              Gloria Fuertes
                                                                         (Obras incompletas)

sábado, 13 de septiembre de 2014

-Venga -dijo Bernie-.



-Venga -dijo Bernie-. Vamos a echar un vistazo.
El interior había sido destruido; casi todos los bancos se habían retirado y las vidrieras de colores estaban rota. La imágenes habían sido sacadas de sus hornacinas y arrojada al suelo; unas balas de paja se amontonaban en un rincón. La parte de atrás de la iglesia había sido vallada para albergar un rebaño de ovejas.



                                                                              Invierno en Madrid.
                                                                                       Sanson C.J.

jueves, 11 de septiembre de 2014

SIMBOLOS



De cuanto sucedió, de lo que fuimos juntos,
solamente recuerdo
el olor a madera mojada de aquel banco
la gaviota extraviada en el paseo
una tarde, ya cerca del final,
un transeúnte a quien no conocía
y al que no he vuelto a ver -quizá era yo-,
unas pocas palabras
no muy reveladoras. Cosas rotas, dispersas:
no sé qué significan.
Todo cuanto ocurrió se encierra en ellas,
aunque ahora resulte indescifrable.
(La vida, y la memoria,
son breves y arbitrarias: operan
como símbolos).

                                                                           Las trampas del tiempo.
                                                                                  José Cereijo

lunes, 8 de septiembre de 2014

Te marchaste corriendo

 

Te marchaste corriendo
a buen paso,
y se quedó tu sonrisa a mis lado
un rato más.
Me quedé allí sentado en el banco,
igual que un perro que espera
en la tumba de quien le ha cuidado.


                                                                         Canción: Sentado en el banco
                                                                                     Auryn

viernes, 5 de septiembre de 2014

La abuela abrió el armario de los abrigos.




La abuela abrió el armario de los abrigos. “Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio”, les había dicho más de una vez durante el día anterior a Cat y Dakota, que continuaban arrojando sus pertenencias sobre el banco corto de madera que había junto a la puerta de entrada…
…Dakota se apoyo en la pared junto al banco y se quitó las zapatillas con los pies; la abuela insistió en que se desatara los cordones como es debido.
-Dakota… -comenzó, y se sentó en el banco.

                                    El club de los  viernes. Kate Jacobs.

lunes, 1 de septiembre de 2014

ESCUELA



He dormido en el estíercol de las cuadras,
en los bancos municipales,
he recostado mi cabeza en la soga de los mendigos
y me ha dado limosna -Dios se los pague-
una prostituta callejera.



                                                                    Versos y oraciones del caminante
                                                                                                                León Felipe

domingo, 31 de agosto de 2014

¿Le duele?



-¿Le duele?
-Un poco. ¿Le importa que nos sentemos?

Ella le ayudó a acomodarse en el banco. A través del tejido aspero de su gabán, su cuerpo se notaba duro y firme, y  Barbara se sintió inmediatamente atraída por él.



                                                                                  Invierno en Madrid.
                                                                                            Sansom C.J.

jueves, 28 de agosto de 2014

¡Lávame la cara que voy a ser torero!



¡Lávame la cara que voy a ser toreo!
Límpiame el capote,
barre bien el ruedo,
peina al toro fino,
líjale los cuernos.
¡Madre
lávame la cara, que voy a ser torero!
                                                           Gloria Fuertes.
                                                                                         (Obras incompletas)

martes, 29 de julio de 2014

Al terminar de leer...



Al terminar de leer estuvo largo rato llorando, pero le incomodaba que la vieran y Anita aguardó paciente a su lado, con el brazo sobre el respaldo del banco y mirando hacia otro lado con discreción.


                                                 El club  de los viernes. Kate Jacobs.

miércoles, 23 de julio de 2014

De modo que aquella mañana...



De modo que aquella mañana Georgia se acercó a un banco vacío bajo los árboles, se sentó con la manta a medio terminar que estaba tejiendo para su futuro bebé y esperó. James no apareció.
                                      El club de los viernes.  Kate Jacobs.


domingo, 20 de julio de 2014

... desde luego todo es posible...




...desde luego todo es posible dijo montecristo levantándose del banco donde estaba sentado...

                                                             El Conde de Montecristo.  Alejandro Dumas.

viernes, 18 de julio de 2014

¡Eh, loca!




¡Eh, loca!
Siempre lo recordaré: nuestras charlas íntimas sentadas en el banco de Smithies, el chicle se me pegó en el pelo durante el partido (¡gracias, mantequilla de cacahuete!) y entrar de vuelta a huretadillas ¡¡¡¡¡¡¡a las 4 de la madrugada!!!!!!! ("¡No, mamá, sólo me he levantado para ir al baño!") En serio, G., eres la chica más divertida y lista que he conocido y la mejor amiga que llegaré a tener. ¿Dónde estaría yo sin ti?...

                                                                  El club de los viernes. Kate Jacobs.

domingo, 13 de julio de 2014

El hombre enarcó las cejas...


El hombre enarcó las cejas y se volvió. Harry fué a sentarse en un banco. Tomó un ejemplar abandonado del Arriba, el periódico de la Falange, editado en papel fino y arrugado. En la primera plana, un guardia de fronteras español estrechaba la mano a un oficial alemán  en una carretera de los Pirineos. El artículo hablaba de eterna amistad, de cómo el Führer y el Caudillo decidirían juntos el futuro del Mediterraneo occidental.
Harry bebió un sorbo de vino; era más áspero que el  vinagre.


                                                                                Invierno en Madrid. Sansom C J

viernes, 11 de julio de 2014

HÚMEDO ESTÁ, BAJO EL LAUREL, EL BANCO… (Antonio Machado)



Húmedo está, bajo el laurel, el banco
de verdinosa piedra;
lavó la lluvia, sobre el muro blanco,
las empolvadas hojas de la hiedra.
Del viento del otoño el tibio aliento
los céspedes undula, y la alameda
conversa con el viento...
¡el viento de la tarde en la arboleda!
Mientras el sol en el ocaso esplende
que los racimos de la vid orea,
y el buen burgués, en su balcón enciende
la estoica pipa en que el tabaco humea,
voy recordando versos juveniles...
¿Qué fue de aquel mi corazón sonoro?
¿Será cierto que os vais, sombras gentiles,
huyendo entre los árboles de oro?


Antonio Machado

jueves, 10 de julio de 2014



Aquella carta le habló a Cosette de un hombre de naturaleza apasionada, ardiente, generosa, honrada; le dió a conocer el inmenso dolor que provocaba en ese joven y la esperanza de ser correspondido.

Al anochecer bajó al jardín y se sento en el banco.

Volvió la cabeza. Era él.

                                                                  (Los Miserables)

miércoles, 9 de julio de 2014

Hasta el banco.



Compañero de amaneceres alegres y cordiales; atardeceres solitarios.

lunes, 7 de julio de 2014



Te busqué en la quieta plaza,
casi al caer el sol,
soñando que me aguardabas
como antes del adiós...!

Caminé con viejas ansias
hasta el banco del jardín
donde siempre me besabas
con ardiente frenesí...!

En paisaje desolado
mi alma se despertó,
al sentir que de lo amado
solo un sueño me quedó...!

Porque el banco solitario
decía de un muerto amor,
que escapó hacia otros brazos
deseosos de calor...
Dejé en la plaza vacía
un retazo de ilusión
pensando que vendrás un día
a recogerlo... como yo!

                                                           Victor del Val

domingo, 6 de julio de 2014



Cosette se levantó. Dió lentamente una vuelta por el jardín sobre la hierba mojada de rocío. Después volvió al banco.

En el momento en que iba a sentarse observó en el sitio que había ocupado recién, una gran piedra que no estaba antes.

                                                                                     Los Miserables

sábado, 5 de julio de 2014

Así es la bendita primavera.



¿Acaso la primavera no es como una mujer?
Exuberante, cautivadora, bella, pero también cambiante y sorpresiva.
ASÍ ES LA BENDITA PRIMAVERA